Cuidar de un ser querido con cáncer es una tarea que implica amor, dedicación y compromiso. Sin embargo, también puede ser un proceso desafiante que afecta tanto física como emocionalmente a la persona que asume este rol. Por ello, es fundamental el autocuidado de los cuidadores, ya que estando bien consigo mismos podrán ofrecer el mejor apoyo a quienes lo necesitan.

El impacto emocional de ser cuidador

Cuidar a un familiar con cáncer puede resultar muy exigente tanto a nivel físico como a nivel emocional, pero, al mismo tiempo, también suele resultar gratificante pero al mismo tiempo, también suele resultar gratificante acompañar en este intenso proceso a una persona a la que quieres tanto. Por ello, frecuentemente, es posible que te hayas encontrado con alguna de estas emociones en diferente intensidad y momentos, incluso, con todas ellas a la vez:

  • Ansiedad: Es una respuesta natural a situaciones tan demandantes como puede ser el cuidado de tu familiar, es necesario que equilibres tus necesidades personales con las de tu ser querido dependiente.  
  • Tristeza: Esta emoción nos acompaña durante las pérdidas, nos ayuda a ser más conscientes de la situación que estamos viviendo, y tiene la función de buscar apoyo en las personas que nos rodean. Ver a tu familiar durante el proceso de cáncer y tratamientos con todos los efectos secundarios que conlleva resulta muy doloroso.  
  • Culpabilidad: Acompañar y cuidar a un ser querido en esos momentos tan complicados hace que quieras dar los mejores cuidados. Esta necesidad de dar lo mejor en cada momento puede hacer que aparezca la culpa y la frustración por no dar suficiente apoyo o necesitar descansar en algún momento.
  • Rabia:  Cuidar a un ser querido puede hacerte ver situaciones complicadas que generen mucho dolor y sensación de injusticia.  

Finalmente, también es posible que te hayas encontrado a momentos, tranquilo, calmado y reconfortado por poder estar al lado de tu ser querido en estas situaciones tan difíciles. Todas estas emociones son naturales durante este proceso. Reconocerlas y validarlas son dos de los primeros pasos para poder comprender la situación que estás viviendo y buscar apoyo cuando lo consideres.  

Sugerencias para el autocuidado

Cuidar de nosotros mismos es la mejor manera de estar preparado, de obtener y mejorar nuestras capacidades para cuidar en función de las necesidades de nuestro familiar. Durante el cuidado de tu familiar, el autocuidado puede ayudarte a cuidar mejor de tu ser querido.  

  • Busca tiempo para desconectar. Dedica por lo menos de 15 a 30 minutos cada día para hacer algo que te guste. Por ejemplo, para hacer ejercicio, ver la televisión, descansar o lo que te ayude a relajarte… también puedes practicar la respiración o simplemente sentarte por unos minutos. Puede ayudarte saber lo que otros pueden hacer o arreglar por ti, como citas médicas o recados, utilizar un sistema de turnos, donde se asignen tareas específicas y así poder encontrar espacios para ti. 
  • Intenta no descuidar tu vida personal. Es frecuente que tus actividades personales se vean reducidas, pero intenta que no sea por completo. Busca formas de comunicarte y compartir tiempo con tus amigos y familiares para sentirte más acompañado.
  • Mantén una comunicación fluida con tu entorno: Puedes comunicarte y expresar peticiones, opiniones o sugerencias a tu entorno, teniendo en cuenta tus necesidades y las suyas.
  • Intenta mantener la rutina en la mayor medida posible: La rutina puede proporcionar un sentido de cotidianidad en medio de la incertidumbre que supone el cuidado. Intenta establecer horarios regulares para dormir, comer y realizar actividades, y haz lo posible por mantenerlos.  

Recuerda: para cuidar, necesitas cuidarte

Para cuidar bien no es necesarios posponer tus necesidades constantemente. Se amable y comprensivo contigo mismo/a, lo estás haciendo lo mejor que puedes. 

Desde la Asociación Española Contra el Cáncer queremos brindarte nuestro apoyo. Si el malestar emocional y las preocupaciones se mantienen o son muy intensas: no lo dudes. Llámanos. Podemos ayudarte.