El cáncer es un importante problema de salud pública. La prevención es esencial para evitarlo, de hecho, se sabe que hasta el 40% de los casos de cáncer podrían evitarse si se adoptan los hábitos de vida adecuados.
El Código Europeo Contra El Cáncer es una iniciativa creada por expertos de la IARC (Agencia Internacional de Investigación en Cáncer) donde se establece un grupo de recomendaciones basadas en evidencia científica para reducir el riesgo de cáncer en la población.
El objetivo de este código es empoderar a la población y aportar información veraz, actualizada y útil para cuidar su salud. Además, involucra e insta a las autoridades correspondientes a actuar a través de medidas colectivas para proteger la salud de la población.
El código se ha actualizado recientemente y en esta ultima versión se recogen 14 recomendaciones:
1. No fumes ni uses tabaco, ni ningún otro producto que contenga tabaco y nicotina.
- El tabaco es la principal causa prevenible de cáncer. Si fumas, busca ayuda para dejarlo. Para combatir el tabaquismo, se deben adoptar también otra serie de medidas como el aumento de los impuestos al tabaco, el empaquetado neutro, restringir el acceso a estos productos en menores, controlar la publicidad y promocionar espacios libres de humo y aerosoles.
- Es esencial que todos los países trabajen por conseguir una generación libre de tabaco y promocionar la participación tanto de la comunidad como de entidades y organismos públicos y privados en la lucha contra el cáncer.
2. Evita el humo ajeno
- Mantén tu hogar y tu coche libres de humo. El tabaquismo pasivo también aumenta el riesgo de cáncer. Se debe ampliar la legislación para evitar la exposición de la población al humo de segunda mano en espacios cerrados, lugares públicos y poner especial foco en espacios frecuentados por menores.
- Ampliar la regulación sobre tabaco para incluir nuevas formas de consumir tabaco y nicotina, distintas al tabaco tradicional.
- Trabajar políticas y campañas de salud para concienciar a la población del daño de la exposición al humo de segunda mano sobre su salud y el desarrollo de cáncer.
3. Controla tu peso
- Mantén un peso saludable. El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de cáncer.
- Limita alimentos ultra procesados, azucarados y grasos.
- Es importante instar a las autoridades a aumentar las tasas a alimentos ultra procesados y ricos en azucares, sal y grasas, y reducir los impuestos a alimentos mas saludables como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
- Controlar la publicidad de estos productos y proteger especialmente a la población infantil de la información que reciben en medios.
- Promocionar el consumo de alimentos de proximidad y formar a la población desde la infancia sobre nutrición y concienciar a la sociedad de la importancia de controlar el peso corporal y la relación entre el sobrepeso y obesidad y el cáncer.
4. Muévete más
- Realiza actividad física diaria y reduce el tiempo sedentario.
- Promover los entornos saludables y activos, que faciliten la movilidad y desplazamiento activo es clave. Facilitar un entorno laboral activo e integrar un plan de actividad física en el programa educativo, entre otras medidas resultaría esencial.
5. Come saludable
- Incluye cereales integrales, frutas, verduras y legumbres en tu dieta y limita el consumo de carne roja y procesada.
- Aumentar los impuestos a las carnes procesadas y reducirlos a verduras, frutas, legumbres y cereales, ayudará a hacer mas accesible las opciones más saludables.
- Establecer un sistema de etiquetado nutricional visible y fácil de entender para los consumidores es una estrategia necesaria para ayudar a éstos a entender mejor que consumen.
6. Evita el alcohol
- No existe un nivel seguro de consumo de alcohol. Cualquier consumo de alcohol, aunque sea mínimo, ya supone un riesgo. Se debe optar por alternativas más saludables.
- Incrementar los impuestos a las bebidas alcohólicas ayudará a hacerlas menos accesibles.
- Controlar la publicidad de estos productos y proteger a los más jóvenes.
- Ofrecer ayuda y recursos en atención primaria y en la comunidad para tratar la adicción al alcohol.
- Elaborar campañas anuales de salud publica para concienciar sobre el impacto del alcohol en la salud y su relación con el cáncer.
7. Lactancia materna
- Amamanta a tu bebé tanto tiempo como sea posible: protege a madre e hijo.
- Favorecer políticas que permitan la conciliación parental para el mantenimiento de la lactancia al menos durante 6 meses y continuar después.
- Establecer redes de apoyo a la lactancia materna y fomentar el desarrollo de instalaciones comunitarias para cubrir esta necesidad.
- Formar a profesionales de la salud y llevar a cabo políticas de salud publica para concienciar a la población de los beneficios de la lactancia materna tanto para el hijo, como para la madre.
8. Protégete del sol
- Evita la exposición excesiva y protege especialmente a los niños. El uso de fotoprotector solar es esencial.
- No se deben usar nunca cabinas de bronceado.
- Para proteger a la población, se deben crear medidas de protección solar colectivas, como la creación de sombras y zonas verdes a nivel local.
- Proteger a los trabajadores de la exposición solar y ofrecer medidas protectoras de su salud tanto organizativas, como sombras y equipos de protección individual, tanto de la radiación solar natural como la artificial.
- Crear campañas de salud pública para para sensibilizar y concienciar a la población de sobre la exposición a la radicación UV y el desarrollo de cáncer.
9. Seguridad laboral
- Infórmate sobre riesgos cancerígenos en tu trabajo y exige protección.
- Alentar a todos los sectores económicos expuestos a carcinógenos a que colaboren con los interlocutores sociales para elaborar y aplicar acuerdos de diálogo social destinados a reducir la prevalencia y los niveles de exposición laboral, y a supervisar y publicar indicadores.
- Incluir requisitos específicos de seguridad y salud en el trabajo, con el fin de proteger al trabajador de la exposición a carcinógenos en el entorno laboral.
10. Radón en casa
- El radón es un gas radioactivo que se acumula en viviendas y es la segunda causa de cáncer de pulmón en Europa, conocer la exposición al radón, principalmente en zonas mas expuestas es esencial.
- Comprueba los niveles de radón en tu domicilio y toma medidas si son altos.
- Se deben crear medidas de concienciación social y herramientas accesibles como mapas predictivos y medidas de protección poblacional para que se cumplan estándares de seguridad.
11. Contaminación del aire
- Reduce la exposición a la contaminación: usa transporte público, camina o desplázate en bicicleta.
- Mantén tu hogar libre de humos y evita quemar materiales como el carbón o la madera.
- Apoya medidas públicas para mejorar la calidad del aire, alineadas con los estándares establecidos por la OMS y aplica planes y políticas nacionales y locales para cumplirlo.
- Se recomienda eliminar progresivamente combustibles fósiles y sólidos para calefacción y cocina, promoviendo energías limpias como bombas de calor, energía solar o geotérmica.
12. Vacúnate y hazte pruebas
- Vacúnate contra hepatitis B y virus del papiloma humano (VPH).
- Participa en programas de detección y tratamiento para hepatitis C, VIH y Helicobacter pylori. Estas acciones pueden reducir miles de casos de cáncer cada año.
13. Terapia hormonal
- Consulta con tu médico antes de usar terapia hormonal tras la menopausia, y úsala el menor tiempo posible. Se deben realizar mamografías y valorar el riesgo basal antes de iniciar tratamiento.
- Realizar seguimientos rutinarios y valorar siempre que sea posible otras alternativas.
14. Cribados organizados poblacionales
Participa en programas de cribado para cáncer de mama, cuello uterino, colon y pulmón en función de tu edad y características de riesgo.
Las políticas sugieren pruebas específicas:
- Test de análisis de sangre oculta en heces (TSOH) cada dos años para personas de 50–74 años (en España solo se realiza hasta los 69, estando pendiente su ampliación a los 74 años), para el cribado de cáncer colorrectal.
- Mamografía cada dos años para mujeres de 50–69 años (pendiente de considerar ampliar a 45–49 y 70–74), para el cribado del cáncer de mama.
- Determinación de VPH de alto riesgo cada 5 años (con valoración del estado de vacunación) para mujeres de 30–65 años, para el cribado de cáncer de cérvix y de cuello uterino.
Estos programas deben ser sostenibles, accesibles y adaptados según riesgo individual y antecedentes. En caso de valoración de alto riesgo se adecuarán las pruebas y seguimientos a realizar.
- La tomografía computarizada de baja dosis anual para personas con alto riesgo de cáncer de pulmón, junto con programas de cesación tabáquica se ha propuesto como cribado para cáncer de pulmón.
Este protocolo se encuentra actualmente en fase de implantación de piloto en nuestro país.
La Asociación Española Contra el Cáncer colabora, junto con un conjunto de entidades científicas, asociaciones de pacientes y fundaciones, y respalda el proyecto piloto Cassandra, para valorar su aplicabilidad por parte del sistema sanitario público.





