El presente y el futuro de la investigación en cáncer se escribe en femenino. En 2025, cerca del 60% de las Ayudas a la investigación de la Asociación Española Contra el Cáncer están adjudicadas a mujeres. En total, 68 millones de euros están impulsando el trabajo de 420 investigadoras que desarrollan proyectos para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer.
Las mujeres están impulsando avances decisivos. Estas son algunas que están escribiendo el presente y futuro de la investigación en cáncer.
No es solo sobrevivir al cáncer, sino hacerlo con una mejor calidad de vida, este es el objetivo de Anabel Díaz-Guerra, investigadora predoctoral en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC). La investigación que está realizando destaca por abordar una necesidad clínica real: cómo proteger el corazón de los efectos secundarios de tratamientos oncológicos. En estos años, su trabajo en modelos experimentales ha abierto nuevas estrategias para reducir los efectos secundarios de una de las quimioterapias más utilizadas, un paso prometedor hacia tratamientos más seguros para los pacientes.
La Dra. Carolina Pola es CEO de STAb Therapeutics, una nueva empresa biotecnológica apoyada por la Asociación Española Contra el Cáncer para desarrollar un nuevo tipo de inmunoterapia celular denominada STAb-T. Esta novedosa estrategia terapéutica consiste en rearmar las propias defensas del paciente para que se dirijan específicamente contra las células cancerosas y destruyan el tumor de manera eficaz. Contar con una empresa innovadora permite acelerar el desarrollo de estas terapias celulares de precisión para acercarlos a las personas con cáncer.
Evitar recaídas y resistencias a los tratamientos es el desafío que aborda la Dra. Ángela Nieto, del Instituto de Neurociencias de Alicante (UMH-CSIC), una de las investigadoras españolas de prestigio internacional y académica en varias instituciones científicas. Su equipo investiga cómo las células tumorales aprenden a resistir a las terapias con el objetivo final de conseguir nuevas vías de tratamiento.
La Dra. Ana Ortega, investigadora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM), dedica su trabajo a los linfomas más agresivos para los que actualmente apenas existen opciones de tratamiento. Su objetivo es entender mejor cómo funciona la enfermedad para abrir nuevas puertas hacia terapias más eficaces para los pacientes. Desde la Asociación la apoyamos para formar su propio grupo e iniciar una nueva línea de investigación.
La Dra. Arantxa Tabernero, responsable del laboratorio de Neurobioquímica de la Universidad de Salamanca, se enfoca en medicina de precisión contra el glioblastoma, un tumor cerebral muy agresivo. En su proyecto propone analizar el tumor en el mismo quirófano para seleccionar la combinación de fármacos específica para cada persona. Además, la Dra. Tabernero dirige el Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCyL).
En este 8 de marzo, los datos hablan por sí solos. Porque apoyar a las mujeres que investigan, también es acelerar el avance frente al cáncer.





