Vivimos una revolución tecnológica sin precedentes. La inteligencia artificial y otras herramientas innovadoras están transformando no solo la forma en la que trabajamos, nos comunicamos o nos entretenemos, sino también la manera en que investigamos y tratamos enfermedades complejas como el cáncer, aportando rapidez, precisión y nuevas posibilidades.
A continuación, compartimos cuatro ejemplos de cómo la IA y otras tecnologías emergentes están cambiando la investigación en cáncer, a través de proyectos respaldados por la Asociación Española Contra el Cáncer. Todas estas investigaciones tienen un objetivo común: superar el 70% de supervivencia en cáncer en el año 2030 a través del desarrollo de nuevas estrategias de prevención, así como mejores herramientas de diagnóstico y tratamiento.
1. Diseño de fármacos con inteligencia artificial
Si en nuestro día a día podemos generar imágenes o vídeos utilizando la IA, ¿por qué no podríamos, con su ayuda, diseñar nuevas moléculas con capacidad terapéutica? Esto es precisamente lo que persigue el proyecto de investigación del equipo liderado por el Dr. Daniel Lietha, del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB Margarita Salas-CSIC), en colaboración con grupos internacionales. Su objetivo es emplear inteligencia artificial para crear moléculas que no existen en la naturaleza y que actúen como fármacos sobre proteínas implicadas en la progresión tumoral.
Dado que este mecanismo de progresión tumoral es común a todos los tumores sólidos, es decir, todos aquellos diferentes a cánceres de la sangre, estos nuevos medicamentos podrían servir, en principio, para tratar muchos tipos de cáncer metastásico. En la práctica, su impacto puede ser especialmente relevante en aquellos tumores difíciles de detectar en fases tempranas, como el cáncer de pulmón o el de páncreas, que suelen descubrirse cuando ya se han extendido.
2. ¿Cómo la IA puede ayudar a avanzar en la prevención del cáncer?
Anticiparse al cáncer para desarrollar programas de prevención es uno de los grandes desafíos de la investigación oncológica actual. Para lograr este ambicioso objetivo, es necesario conocer qué cambios en el ADN provocan la aparición de la enfermedad. Este es el propósito del proyecto internacional PROMINENT, coliderado por la Dra. Núria López-Bigas, del IRB Barcelona, que cuenta con el apoyo de la Asociación Española Contra el Cáncer a través de la convocatoria internacional Cancer Grand Challenge para comprender las causas del cáncer. En esta iniciativa colaboran expertos de diferentes países (Reino Unido, Estados Unidos, Francia y España) en epidemiología, genómica, biología computacional y prevención.
La investigación estudia muestras de ADN de 2 000 personas de más de 20 países con el fin de entender cómo y por qué una célula sana se transforma en cancerosa. Hay que tener en cuenta que el ADN de cada célula humana contiene 30 000 genes y está compuesto por 3 200 millones de pares de bases, es decir, los pares de “letras” que contienen la información genética. Es decir, el volumen de información que hay que analizar es enorme y sería imposible sin el apoyo de las nuevas herramientas informáticas surgidas en los últimos años. La inteligencia artificial, junto con otras técnicas de análisis de datos como algoritmos computaciones y machine learning, permite a los investigadores buscar patrones en el ADN.
3. Cirugías más precisas con realidad mixta
La biopsia del ganglio centinela es un procedimiento esencial para saber el estadio del cáncer de mama y si la enfermedad se ha extendido. Sin embargo, encontrar o llegar hasta estos ganglios puede ser difícil para los médicos, especialmente si no cuentan con un equipo médico nuclear en el quirófano.
En este contexto, el proyecto de la Dra. Aida Niñerola, del Clínic Barcelona-IDIBAPS, está validando la aplicación de la tecnología de realidad mixta en cirugías de cáncer de mama en las que es necesario realizar una biopsia del ganglio centinela. Mediante el uso de gafas que superponen modelos 3D y datos en tiempo real sobre la paciente, los cirujanos pueden recibir instrucciones precisas de expertos en Medicina Nuclear ubicados a kilómetros de distancia, aportando su experiencia directamente al equipo quirúrgico que está realizando la intervención.
Además de permitir la asistencia en remoto, lo que contribuirá a mejorar la eficiencia de la intervención, esta tecnología promete estandarizar y optimizar los procedimientos en distintos centros de salud, así como aplicarse en otro tipo de cirugía o como herramienta de formación médica.
4. Biomarcadores hiperespectrales para detectar tumores cerebrales
El diagnóstico precoz es clave para todos los tipos de cáncer y, en el caso de los tumores cerebrales, puede marcar la diferencia entre una cirugía exitosa o no. El proyecto en el que está trabajando Javier Santana Nuñez, investigador predoctoral del Fundación Canaria Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias (FIISC/IISC), utiliza una tecnología incipiente en su aplicación en medicina para identificar biomarcadores hiperespectrales que permitan la identificación de diferentes tipos de tejidos y, de esta forma, diferenciar con mayor precisión entre el tejido tumoral y el sano.
Esta técnica permite obtener imágenes detalladas tanto a nivel microscópico como macroscópico, lo que facilita a los cirujanos delimitar con mayor exactitud dónde empieza y termina el tejido canceroso. Una innovación que promete mejorar tanto la eficacia de las neurocirugías como la calidad de vida de los pacientes.
Un nuevo horizonte para la investigación en cáncer
La inteligencia artificial, la realidad mixta, el análisis de big data o las técnicas hiperespectrales no solo suponen avances tecnológicos, también son herramientas que pueden ponerse al servicio de la salud y la medicina. En manos de equipos científicos, estas tecnologías están acelerando el conocimiento del cáncer para mejorar el diagnóstico precoz y el tratamiento de las personas con cáncer.
Estos cuatro proyectos, apoyados por la Asociación Española Contra el Cáncer, son solo una muestra del potencial que tiene la innovación tecnológica para transformar la investigación oncológica.






