Índice
- El impacto de la neuropatía periférica en personas con cáncer
- Los beneficios del ejercicio físico
- Consideraciones antes de empezar esta rutina
- Cuidar de ti para mantener tu autonomía
- Te ayudamos y acompañamos
La neuropatía periférica puede aparecer como consecuencia de algunos tratamientos oncológicos y convertirse en un reto para los y las pacientes, al afectar a la sensibilidad, el movimiento o el equilibrio.
El abordaje de estas necesidades requiere una atención integral que tenga en cuenta su impacto en la rutina diaria. En este contexto, el ejercicio físico adaptado puede contribuir a aliviar algunos de los síntomas, como el dolor, y favorecer progresivamente una mayor autonomía y confianza para desenvolverse en el día a día.
Desde La Asociación queremos ayudarte a conocer sus beneficios y a realizarlo de forma segura.
El impacto de la neuropatía periférica en personas con cáncer
La neuropatía periférica es una alteración de los nervios situados fuera del cerebro y la médula espinal. En las personas con cáncer puede estar causada por algunos tratamientos, como la quimioterapia, o por la propia enfermedad.
Se trata de una de las complicaciones más frecuentes y puede aparecer durante o después de recibir la terapia y persistir en el tiempo, condicionando el día a día.
Se manifiesta con síntomas en manos y pies como hormigueo, ardor, entumecimiento, malestar y/o debilidad. En algunos casos, puede provocar dolor intenso y dificultar actividades cotidianas como caminar o escribir, afectando a la autonomía y a la calidad de vida.
Aunque las opciones de tratamiento para la neuropatía periférica son limitadas actualmente, el ejercicio físico adaptado puede ayudarte a aliviar algunos de sus síntomas y mejorar el equilibrio y la capacidad para realizar tareas diarias.
Los beneficios del ejercicio físico para las personas con cáncer
El ejercicio físico adaptado puede contribuir a mejorar algunos de los síntomas asociados a la neuropatía periférica y favorecer una mayor independencia y seguridad. Debe formar parte de un abordaje integral que tenga en cuenta las necesidades y circunstancias de cada paciente, favoreciendo el bienestar y la calidad de vida.
Entre sus principales beneficios se encuentran:
- Puede ayudar a reducir algunas molestias, como el hormigueo, y mejorar el uso de manos y pies en las actividades cotidianas.
- Favorece la movilidad, facilitando la realización de las actividades cotidianas.
- Puede mejorar el equilibrio y la estabilidad, favoreciendo una mayor seguridad al moverte.
- Ayuda a la reducción del dolor.
Con el objetivo de contribuir a que todas las personas tengan las mismas oportunidades para cuidar de su bienestar, La Asociación pone a tu disposición esta dinámica sencilla de ejercicios, que puedes realizar en casa, sin necesidad de material específico y adaptándola a tus posibilidades.
Consideraciones antes de empezar esta rutina
Para que el ejercicio pueda ayudarte a avanzar de forma progresiva, es importante adaptarlo a cómo te encuentras en cada momento y respetar tus propios límites. No todas las personas parten de la misma situación, por lo que escuchar al cuerpo y ajustar la actividad a las propias necesidades es fundamental.
- Adapta la intensidad y el tipo de ejercicio a tus posibilidades.
- Presta atención a cómo te sientes durante la actividad y detente si aparece dolor intenso, mareo, debilidad o un empeoramiento de los síntomas.
- Consulta con un profesional sanitario si tienes dudas sobre qué tipo de ejercicio es adecuado para ti.
- Prioriza tu seguridad, especialmente si tienes dificultades de equilibrio, movilidad o sensibilidad.
Si tienes una afectación importante de la columna, metástasis que puedan aumentar la fragilidad de los huesos o una pérdida progresiva de fuerza, sensibilidad o control del movimiento, consulta con tu equipo sanitario para adaptar tu rutina. Si notas una alteración en tu fuerza, sensibilidad o control del movimiento, comunícalo cuanto antes a tu equipo médico.
Cuidar de ti para mantener tu autonomía
Cuidarse y prestar atención a algunos aspectos cotidianos puede ayudarte no solo a prevenir lesiones y realizar los ejercicios con mayor seguridad, sino también a ganar progresivamente autonomía y confianza en ti mismo/a, algo fundamental cuando la neuropatía afecta a tu bienestar. Con el tiempo, estos pequeños cuidados y la práctica de ejercicio adaptado pueden contribuir a aliviar el dolor, desenvolverte con mayor confianza y mejorar tu calidad de vida.
Incorporar estos cuidados a tu rutina puede ayudarte a avanzar de forma progresiva y a mantener tu independencia:
- Adapta las actividades a tus necesidades, respetando tus límites y avanzando de forma progresiva.
- Presta atención a las señales de tu cuerpo, especialmente ante el dolor o los cambios en la sensibilidad.
- Si tienes menos sensibilidad, revisa regularmente la piel de manos y pies, utiliza calzado que proteja y sujete bien el pie y evita el contacto o la exposición a temperaturas muy frías o calientes en esta zona
- Cuida tu entorno, para realizar las actividades con mayor seguridad y confianza.
- Pide ayuda cuando la necesites, especialmente ante aquellas actividades que puedan suponer una dificultad.
Te ayudamos y acompañamos
Ante las necesidades que pueden surgir durante y después del cáncer, La Asociación trabaja para ofrecerte una atención integral, con recursos y apoyo que te ayuden a afrontarlas. Si necesitas ayuda o tienes alguna duda sobre la rutina de ejercicios o cualquier otro tema relacionado, puedes contactar con nosotros.
Desde La Asociación queremos recordarte que no estás solo o sola en este proceso. Llámanos gratis al 900 100 036, disponible 24 horas al día, 365 días al año, o entra en nuestra web para recibir orientación sobre los recursos y servicios gratuitos disponibles.





