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La neuropatía periférica puede aparecer como consecuencia de algunos tratamientos oncológicos y convertirse en un reto para los y las pacientes, al afectar a la sensibilidad, el movimiento o el equilibrio.

El abordaje de estas necesidades requiere una atención integral que tenga en cuenta su impacto en la rutina diaria. En este contexto, el ejercicio físico adaptado puede contribuir a aliviar algunos de los síntomas, como el dolor, y favorecer progresivamente una mayor autonomía y confianza para desenvolverse en el día a día.

Desde La Asociación queremos ayudarte a conocer sus beneficios y a realizarlo de forma segura. 

El impacto de la neuropatía periférica en personas con cáncer

La neuropatía periférica es una alteración de los nervios situados fuera del cerebro y la médula espinal. En las personas con cáncer puede estar causada por algunos tratamientos, como la quimioterapia, o por la propia enfermedad. 

Se trata de una de las complicaciones más frecuentes y puede aparecer durante o después de recibir la terapia y persistir en el tiempo, condicionando el día a día. 

Se manifiesta con síntomas en manos y pies como hormigueo, ardor, entumecimiento, malestar y/o debilidad. En algunos casos, puede provocar dolor intenso y dificultar actividades cotidianas como caminar o escribir, afectando a la autonomía y a la calidad de vida.

Aunque las opciones de tratamiento para la neuropatía periférica son limitadas actualmente, el ejercicio físico adaptado puede ayudarte a aliviar algunos de sus síntomas y mejorar el equilibrio y la capacidad para realizar tareas diarias.

Los beneficios del ejercicio físico para las personas con cáncer

El ejercicio físico adaptado puede contribuir a mejorar algunos de los síntomas asociados a la neuropatía periférica y favorecer una mayor independencia y seguridad. Debe formar parte de un abordaje integral que tenga en cuenta las necesidades y circunstancias de cada paciente, favoreciendo el bienestar y la calidad de vida. 

Entre sus principales beneficios se encuentran: 

  • Puede ayudar a reducir algunas molestias, como el hormigueo, y mejorar el uso de manos y pies en las actividades cotidianas.
  • Favorece la movilidad, facilitando la realización de las actividades cotidianas. 
  • Puede mejorar el equilibrio y la estabilidad, favoreciendo una mayor seguridad al moverte. 
  • Ayuda a la reducción del dolor.

Con el objetivo de contribuir a que todas las personas tengan las mismas oportunidades para cuidar de su bienestar, La Asociación pone a tu disposición esta dinámica sencilla de ejercicios, que puedes realizar en casa, sin necesidad de material específico y adaptándola a tus posibilidades. 

Consideraciones antes de empezar esta rutina

Para que el ejercicio pueda ayudarte a avanzar de forma progresiva, es importante adaptarlo a cómo te encuentras en cada momento y respetar tus propios límites. No todas las personas parten de la misma situación, por lo que escuchar al cuerpo y ajustar la actividad a las propias necesidades es fundamental.

  • Adapta la intensidad y el tipo de ejercicio a tus posibilidades.
  • Presta atención a cómo te sientes durante la actividad y detente si aparece dolor intenso, mareo, debilidad o un empeoramiento de los síntomas.
  • Consulta con un profesional sanitario si tienes dudas sobre qué tipo de ejercicio es adecuado para ti.
  • Prioriza tu seguridad, especialmente si tienes dificultades de equilibrio, movilidad o sensibilidad.

Si tienes una afectación importante de la columna, metástasis que puedan aumentar la fragilidad de los huesos o una pérdida progresiva de fuerza, sensibilidad o control del movimiento, consulta con tu equipo sanitario para adaptar tu rutina. Si notas una alteración en tu fuerza, sensibilidad o control del movimiento, comunícalo cuanto antes a tu equipo médico.

Cuidar de ti para mantener tu autonomía

Cuidarse y prestar atención a algunos aspectos cotidianos puede ayudarte no solo a prevenir lesiones y realizar los ejercicios con mayor seguridad, sino también a ganar progresivamente autonomía y confianza en ti mismo/a, algo fundamental cuando la neuropatía afecta a tu bienestar. Con el tiempo, estos pequeños cuidados y la práctica de ejercicio adaptado pueden contribuir a aliviar el dolor, desenvolverte con mayor confianza y mejorar tu calidad de vida. 

Incorporar estos cuidados a tu rutina puede ayudarte a avanzar de forma progresiva y a mantener tu independencia:

  • Adapta las actividades a tus necesidades, respetando tus límites y avanzando de forma progresiva.
  • Presta atención a las señales de tu cuerpo, especialmente ante el dolor o los cambios en la sensibilidad.
  • Si tienes menos sensibilidad, revisa regularmente la piel de manos y pies, utiliza calzado que proteja y sujete bien el pie y evita el contacto o la exposición a temperaturas muy frías o calientes en esta zona
  • Cuida tu entorno, para realizar las actividades con mayor seguridad y confianza.
  • Pide ayuda cuando la necesites, especialmente ante aquellas actividades que puedan suponer una dificultad. 

Te ayudamos y acompañamos

Ante las necesidades que pueden surgir durante y después del cáncer, La Asociación trabaja para ofrecerte una atención integral, con recursos y apoyo que te ayuden a afrontarlas. Si necesitas ayuda o tienes alguna duda sobre la rutina de ejercicios o cualquier otro tema relacionado, puedes contactar con nosotros. 

Desde La Asociación queremos recordarte que no estás solo o sola en este proceso. Llámanos gratis al 900 100 036, disponible 24 horas al día, 365 días al año, o entra en nuestra web para recibir orientación sobre los recursos y servicios gratuitos disponibles.