La exposición al humo de tabaco ambiental (humo de segunda mano), produce más de un millón de muertes al año. Existe una gran conciencia de los daños que el humo de tabaco puede originar sobre las personas que lo consumen, pero ¿qué pasa con los fumadores pasivos? ¿Cómo afecta a mi salud compartir un espacio cerrado con una persona que fuma? A continuación, aclaramos estas dudas y te explicamos por qué convertir tu casa en un espacio libre de humos

El humo de tabaco en el ambiente contiene tóxicos dañinos para la salud y que pueden originar multitud de enfermedades, entre ellas patologías cardiovasculares, respiratorias y cáncer, también pueden producir un empeoramiento de la salud de personas que ya tienen patologías previas, como es el caso de los pacientes con bronquitis o asma. 

Los hogares son lugares que están expuestos con frecuencia al humo de tabaco de segunda mano. En Europa estamos en camino a lograr que cada vez más hogares sean libres del humo y tóxicos del tabaco, por ejemplo, una encuesta realizada en 2010 a unos 18.000 adultos que vivían en 18 países europeos, el 62% de ellos afirmó que no se permitía fumar en el interior del hogar (el 73% de los no fumadores y el 34% de los fumadores habituales). 

El humo del tabaco tiene más de 7000 sustancias químicas dañinas, y 70 de ellas pueden producir cáncer, pero ¿qué sabemos del cigarrillo electrónico (comúnmente conocido como vaper)? Pues ya se sabe que el “vaper” también genera sustancias tóxicas en el ambiente en donde se utiliza (hasta 22 sustancias tóxicas han sido identificadas en ellos). 

Además de la exposición al humo de segunda mano, fumar o vapear en interiores provoca la aparición del llamado humo de tercera mano, este es la mezcla de gases y partículas que, tras haber fumado, se depositan en objetos y superficies del entorno, como muebles, cortinas, alfombras, juguetes o comida, incluso en la piel, cabello y ropa de las personas expuestas.  

La exposición al humo de segunda y tercera mano es especialmente peligrosa en población pediátrica, ya que es una población vulnerable, pasan mucho tiempo en espacios cerrados sin poder controlar la exposición al humo del tabaco, además, existen ciertos comportamientos de riesgo en ellos, como el gateo o el hecho de llevarse continuamente objetos a la boca, además de que existe una mayor tendencia a generar problemas respiratorios y reacciones cutáneas.  

Otro de los lugares donde se concentran altas cantidades de tóxicos del tabaco, es dentro de automóviles y vehículos de transporte privado, existe una alta exposición a los mismos, aunque no se esté fumando en ese momento. Se ha demostrado que bajar las ventanillas no consigue eliminar la exposición al humo de segunda y tercera mano en automóviles, ya que se depositan sustancias en el interior, que pueden permanecer en el mismo, aunque hayamos ventilado. 

En el año 2014, se aprobó en Inglaterra una ley que prohibía fumar en interiores de vehículos privados cuando haya niños o pasajeros dentro. Muchos países están planteándose iniciar una política similar. 

Por tanto, estar expuestos como fumadores pasivos, al humo de segunda y tercera mano, puede originar importantes problemas de salud, que pueden agravarse en caso de personas especialmente vulnerables. A veces el fumador no es consciente del impacto que puede tener el consumo de tabaco en interiores para su familia o entorno cercano, desconociendo el peligro que tiene fumar dentro de casa para ellos. 

Beneficios de convertir los hogares en espacios libres de humo 

El Código Europeo Contra el Cáncer, ya tiene en cuenta esta problemática y enuncia una serie de beneficios que originaría el dejar de fumar en los hogares

  • Los hogares libres de humo reducen la exposición de los adultos y los niños al humo de tabaco ajeno. 
  • Los hogares libres de humo protegen a los adultos y los niños que son especialmente vulnerables al humo de tabaco ajeno, por ejemplo, los que padecen asma (o los adultos con enfermedades cardíacas o pulmonares crónicas). 
  • Los adolescentes de padres no fumadores que viven en hogares donde se permite fumar tienen más probabilidades de empezar a fumar que aquellos que viven en hogares donde está prohibido fumar. 
  • Los fumadores que viven en hogares libres de humo fuman menos cigarrillos por día. 
  • Los hogares libres de humo ayudan a quienes dejan de fumar a permanecer abstinentes por más tiempo. 
  • Una política de hogar libre de humo es un mensaje claro de que fumar es inaceptable. 
  • Un hogar libre de humo, en el que nadie puede fumar dentro de la casa en ningún momento y en ninguna circunstancia, es más eficaz para proteger a los niños de la exposición al humo de segunda mano que las restricciones parciales. Fumar junto a la ventana o en la puerta no hace que el hogar esté libre de humo. 

Por último, si te has planteado dejar de fumar, toma en cuenta que el abandono del hábito tabáquico produce innumerables mejoras a nivel de salud, no solo para la persona fumadora, sino también para aquellos expuestos al humo del tabaco de manera pasiva; además, el hecho de dejar de fumar dentro del hogar disminuye también el riesgo de accidentes, como los incendios, así que adelante, ¡este es el momento de liberarte y liberar a los que te rodean de los daños del tabaco! 

Si estás listo para dar este paso, en la Asociación Española Contra el Cáncer ponemos a tu alcance herramientas dirigidas a dejar de fumar. ¡Descúbrelas! Y recuerda que también puedes llamarnos al 900 100 036, nuestro servicio gratuito de atención telefónica, para ayudarte a dejar de fumar.