El 8 de junio se conmemora el Día Internacional de los Tumores Cerebrales, una ocasión para dar visibilidad a una de las formas de cáncer más complejas de tratar. Los tumores cerebrales comprenden un grupo muy diverso según la zona del cerebro y el tipo de célula que se ve afectada. En función del tipo, se pueden presentar tanto en la etapa adulta como en la infancia. Pueden tratarse de tumores primarios originados en el cerebro, que van desde tumores benignos hasta cánceres muy agresivos, como el glioblastoma; o tumores secundarios o metastásicos derivados de otros tipos de cáncer, como los de mama y melanoma, que se extienden hasta este órgano.
En conjunto, los tumores cerebrales son cánceres de baja supervivencia, es decir, inferior al 30%. Según REDECAN, la tasa de supervivencia a 5 años de los cánceres cerebrales es del 20,8% en hombres y 24,2% en mujeres. Desde la Asociación Española Contra el Cáncer impulsamos la investigación en este tipo de tumores con el objetivo de revertir estas cifras. En la actualidad, tenemos comprometidos más de 9 millones de euros a 56 proyectos centrados en la investigación de los tumores cerebrales.
¿Cuáles son los desafíos de investigación de los tumores cerebrales?
- Primer reto: ¿Cómo llevar los tratamientos a un órgano tan protegido?
El cerebro es un órgano esencial para el funcionamiento de todo el cuerpo, por ello está protegido y rodeado por el cráneo y el líquido cefalorraquídeo, así como blindado por la barrera hematoencefálica. Esta defensa natural, que impide la entrada de sustancias tóxicas, también dificulta la administración de tratamientos eficaces. Por ello, se investiga para buscar formas de sortear este obstáculo utilizando herramientas como la nanotecnología, la inmunoterapia o los virus oncolíticos, capaces de destruir células cancerosas, , entre otros, para hacer llegar los fármacos al lugar donde se necesitan.
- Segundo reto: ¿Cómo diagnosticar y hacer seguimiento?
El cráneo y la barrera hematoencefálica que rodean y protegen el cerebro también dificultan la detección y seguimiento de la evolución de los tumores cerebrales. Por eso, se están planteando estrategias como la biopsia líquida que, en este caso, permite analizar el líquido cefalorraquídeo en busca de marcadores tumorales. Esta técnica ya ha demostrado que mejora el diagnóstico de algunos casos de tumores cerebrales y continúa en investigación. Por otro lado, también se trabaja en el desarrollo de sistemas de imagen más precisos.
- Tercer reto: ¿Cómo hacer frente a las metástasis?
El 90% de las muertes por cáncer están relacionadas con la metástasis. Tumores como, por ejemplo, el de pulmón, mama o el melanoma pueden extenderse al cerebro. La metástasis conlleva un proceso muy complejo, en el que las células tumorales “se compinchan” con las células sanas para propagarse, que es importante conocer en profundidad para saber cómo abordarlo.
Uno de los proyectos que aborda este reto es el proyecto RENACER, una red nacional de hospitales y centros de investigación que trabajan juntos para combatir la metástasis cerebral, una iniciativa pionera que cuenta con el respaldo de la Asociación. Liderado por el Dr. Manuel Valiente (CNIO), RENACER promueve la colaboración científica y clínica en todo el país, con el objetivo de entender y frenar la expansión del cáncer al cerebro.
La Asociación lleva impulsando al grupo liderado por el Dr. Valiente desde hace años, cuando era un grupo emergente. Este apoyo continuo ha llevado a que ahora esta investigación haya derivado en un gran proyecto colaborativo que reúne a grandes profesionales de distintas partes de España y gracias al cual se han conseguido avances como el logrado en 2024: un nuevo tratamiento contra las metástasis cerebrales ha probado su eficacia en el laboratorio.
En este resultado, los Dres. Manuel Valiente y Neibla Priego, del CNIO de Madrid, proponen como tratamiento para la metástasis combinar inmunoterapia con silibinina, un fármaco testado ya con éxito en uso compasivo. La combinación ha demostrado eficacia en modelos animales y muestras de pacientes y actualmente está siendo evaluada a través de un ensayo clínico.






