Índice:
- Camas solares y cáncer de piel: una práctica que no es segura
- Cómo prevenir el cáncer de piel y proteger la salud de tu piel
Todos nos exponemos al sol. A veces ocurre de manera intencional, como cuando vamos a la playa, a la piscina o de picnic. Sin embargo, hay veces en las que estamos expuestos al sol de manera inadvertida. Fuera de verano ocurre en multitud de situaciones, como al caminar al trabajo o a la escuela, al ir de viaje en coche o al hacer la compra. Independientemente de la situación, pasamos tiempo bajo el sol por una u otra razón. Por eso, desmontar los mitos sobre el cáncer de piel es clave para entender cómo la radiación solar afecta a nuestra piel, incluso cuando no somos plenamente conscientes de estar exponiéndonos a ella.
Todas estas exposiciones al sol, intencionadas o no, pueden pasar desapercibidas, pero no para tu piel.
La radiación UV que emite el sol promueve la acumulación progresiva de daño en nuestra piel. A largo plazo, este daño acumulado puede provocar alteraciones en la misma como el cáncer de piel o cáncer cutáneo.
El cáncer de piel es uno de los tumores más frecuentes en el mundo:1
- El Observatorio Global del Cáncer (GLOBOCAN) estimó 1,5 millones de casos nuevos en 2022.
- El Sistema de Información Epidemiológica del Cáncer en España estimó unos 6.800 nuevos casos de melanoma en 2023.
A pesar de su menor agresividad, el cáncer de piel posee cifras de mortalidad bastante significativas: en 2022, más de 128.000 personas fallecieron en el mundo a causa de cáncer de piel2, siendo el melanoma el responsable de casi la mitad, a pesar de su baja incidencia.
Sumada a la baja concienciación, la desinformación en torno al cáncer de piel que conduce a la proliferación de bulos, mitos y falsas creencias en torno al cuidado y protección de la piel. Esta desinformación conduce a la implementación de conductas que eleven el riesgo de padecer cáncer de piel.
¿Por qué siguen existiendo tantos mitos sobre el cáncer de piel?
Los bulos y mitos que giran en torno a los beneficios de una exposición al sol sin protección elevan el riesgo de padecer cáncer de piel entre los jóvenes.
La población joven es especialmente vulnerable a determinados mensajes falsos debido a una menor percepción de riesgo a desarrollar cáncer de piel, el cual aparece en edades avanzadas.
La edad de aparición del cáncer de piel no melanoma es de entre los 65-80 años, siendo un resultado de la acumulación de daño en nuestra piel a lo largo de los años. En el caso del melanoma, su subtipo más agresivo, aparece de forma más temprana, en torno a los 55-65 años. Es importante destacar que este tipo de cáncer de piel se desarrolla principalmente como resultado a largo plazo de quemaduras y exposiciones de alta intensidad, teniendo una especial importancia aquellas producidas durante la infancia y la adolescencia. Una de las falsas creencias más difundidas es sobre el “bronceado saludable”. Estrechamente relacionado con esto, otro mito ampliamente aceptado es aquel que posiciona al bronceado como reflejo de salud y belleza.
El mito del bronceado saludable
¿Por qué el bronceado es una respuesta al daño solar?
En primer lugar, es importante recordar el bronceado adquirido, está reflejando una respuesta de nuestra piel frente al estrés de recibir radiación UV. Para ello, genera melanina, un pigmento con una cierta capacidad de protección de nuestra piel. Sin embargo, a pesar de la generación de esa melanina, es fácil superar el umbral de los niveles de protección que una mayor pigmentación nos puede ofrecer llegando a representar tan solo unas decenas de minutos en verano.
El origen del ideal de belleza asociado al bronceado
En segundo lugar, es importante conocer el origen cultural del estándar de belleza de adquirir bronceado, también llamado “efecto sun-kissed”. El canon de belleza varía en función de la época y el contexto social. En el año 1903, el médico danés Niels Finsen gana el Nobel en Medicina con Bases de la fototerapia: hacer baños de sol para curar enfermedades. Por lo tanto, se ponen de manifiesto algunos de los beneficios que la exposición al sol posee.
En los años 20, la referente de la moda Coco Chanel vuelve bronceada de unas vacaciones y la población comienza a imitarla. No será hasta los años 80 que se descubra que la exposición al sol es dañina para nuestra piel. A lo largo de estas décadas, se ha construido una cultura entera alrededor de la idea de adquirir bronceado y todavía se necesita concienciar plenamente a la población de los peligros de la exposición al sol sin una adecuada protección.
Mitos sobre la protección solar
¿El protector solar no permite broncearse?
Basándose en el ideal del bronceado como reflejo de salud y belleza, otra de las falsas creencias más extendidas en los últimos años sostiene que no te puedes broncear si te aplicas protector solar, y lo utilizan a modo de excusa para no tomar medidas de protección frente al sol.
La realidad es que esta medida de protección frente al sol deja pasar un pequeño porcentaje de la radiación UV proveniente del sol, por lo que la piel puede modificar su coloración incluso utilizando crema solar, sombrero o al ponernos a la sombra. Esto se debe a que todas las medidas ofrecen una protección parcial, y solo combinándolas podremos optimizar la protección solar, ya que, recordamos que la adquisición de bronceado está reflejando un estado de estrés en nuestra piel.
¿Solo hay que protegerse del sol en verano?
Otro de los bulos más extendidos en la población es aquel que afirma que solo necesitamos protegernos del sol en verano. El sol emite radiación durante todo el año, si bien es cierto que el verano acumula mayores intensidades de radiación. No debemos descuidar la protección solar y debemos dejar de asociarla únicamente a la época estival. La mayoría de las exposiciones solares se dan en el periodo de septiembre a mayo, es por ello por lo que debemos protegernos los 365 días del año. La Organización Mundial de la Salud recomienda protector solar de amplio espectro y factor de protección elevado. Debemos priorizar aquellos con FPS de 50 o superiores.
¿Los días nublados protegen frente a la radiación UV?
La falta de protección solar en días nublados o cuando hace frío también están muy normalizadas. Sin embargo, las nubes no bloquean completamente la radiación solar. Las nubes ligeras dejan pasar hasta un 90% de la radiación solar2, en función de la densidad de la nube. Por otro lado, la radiación UV no es la responsable principal de la sensación de calor, sino la infrarroja, por lo que podemos recibir una radiación UV alta en días fríos.
El falso mito del callo solar
Durante las últimas décadas y más en concreto, durante el auge de las redes sociales han aflorado muchos bulos, mitos y tendencias que entrañan un importante peligro para la salud de nuestra piel y que interfieren en la prevención del cáncer de piel.
Un bulo que se ha difundido repetidamente en los últimos años es la de la formación “callo solar”. Este argumenta que la exposición gradual y repetida al sol previene la aparición de quemaduras y el desarrollo de cáncer de piel. Sin embargo, como hemos mencionado anteriormente, esta melanina tiene una capacidad limitada de actuar como factor de protección frente al sol.
Vitamina D y protección solar: ¿qué dice la evidencia científica?
Uno de los principales beneficios del sol es que promueve la síntesis de vitamina D. Por tanto, otra de las falsas creencias que ha surgido a raíz del auge de las redes sociales es que los protectores solares no permiten sintetizar Vitamina D.
La realidad es ligeramente distinta: evidencia científica ha demostrado que la piel es capaz de generar dosis significativas de vitamina D3 con el protector solar aplicado. Esto se debe a que un pequeño porcentaje de la radiación UV pasa a través del protector solar, permitiendo que esta vitamina se sintetice.
Camas solares y cáncer de piel: una práctica que no es segura
Otro mito en tendencia fue aquel que sostenía que las camas solares o cabinas de rayos UVA no producían daño. Ya que utilizaban la fracción de la radiación UV con menor energía (UVA). La OMS y la IARC son claras al respecto: se debe evitar el uso de camas solares. Evidencia científica ha demostrado que estas fuentes de radiación UV artificiales también aumentan el riesgo de cáncer de piel.
Esta creencia provenía de un conocimiento limitado de los efectos de la UVA, sobre los que se pensaba que, a diferencia de la UVB, no dañaba la piel de forma significativa. La realidad es que la radiación UVA a alta intensidad, aumenta significativamente el riesgo de padecer cáncer de piel. Debido a ello, países como Brasil han prohibido su uso para fines estéticos.4
Cómo prevenir el cáncer de piel y proteger la salud de tu piel
En definitiva, desmontar los mitos sobre la piel es clave para contribuir a tomar decisiones informadas para promover la prevención del cáncer de piel y proteger nuestra salud.
La evidencia científica deja claro que la exposición solar sin medidas adecuadas conlleva riesgos acumulativos, independientemente de la época del año o las condiciones meteorológicas. Adoptar hábitos de exposición solar seguros como el uso diario de protección solar, evitar exposiciones intensas y proteger la piel con ropa, sombrero y gafas no solo reduce el riesgo de desarrollar cáncer de piel, sino que también contribuye a la salud de nuestra piel a largo plazo.
Bibliografía
- Bray, F., Laversanne, M., Sung, H., Ferlay, J., Siegel, R. L., Soerjomataram, I., & Jemal, A. (2024). Global cancer statistics 2022: GLOBOCAN estimates of incidence and mortality worldwide for 36 cancers in 185 countries. CA: a cancer journal for clinicians, 74(3), 229-263.
- Chadyšiene, R., & Girgždys, A. (2008). Ultraviolet radiation albedo of natural surfaces. Journal of environmental engineering and landscape management, 16(2), 83-88.
- Passeron, T., Bouillon, R., Callender, V., Cestari, T., Diepgen, T. L., Green, A. C., … & Young, A. R. (2019). Sunscreen photoprotection and vitamin D status. British Journal of Dermatology, 181(5), 916-931.
- Resolución RDC nº 56/2009 de ANVISA (Agência Nacional de Vigilância Sanitária) https://bvsms.saude.gov.br/bvs/saudelegis/anvisa/2009/res0056_09_11_2009.html




