Índice:
- ¿Qué es la medicina personalizada?
- ¿Cuáles son los beneficios de la medicina personalizada?
- Avances destacados en medicina personalizada
El cáncer no es una única enfermedad, sino un conjunto de más de 200 patologías diferentes. Además, un mismo tipo de cáncer puede presentarse y evolucionar de forma distinta en cada persona, ya que factores como la genética pueden influir en el desarrollo de la enfermedad y en la respuesta a los tratamientos.
Ante esta complejidad, la medicina personalizada ofrece una nueva forma de prevención, diagnóstico y tratamiento teniendo en cuenta las características de cada persona.
¿Qué es la medicina personalizada?
La medicina personalizada constituye un nuevo enfoque cuyo objetivo es seleccionar el mejor tratamiento y/o procedimiento médico en función de las necesidades individuales de cada persona, para poder maximizar la eficacia y lograr los mejores resultados clínicos.
Se basa en la idea de que no todas las personas con cáncer son iguales, por lo que los tratamientos tampoco deben serlo. Deben ajustarse a cada caso, teniendo en cuenta factores propios del individuo, como la genética, el entorno y el estilo de vida, y del tumor, como las características moleculares y genéticas.
La medicina personalizada busca responder a preguntas clave como: “¿qué tratamiento tiene más probabilidades de ser eficaz en cada caso?”, “¿qué pacientes pueden beneficiarse de una terapia concreta?” o “¿qué opciones terapéuticas podrían no ser adecuadas por su limitada eficacia en una situación determinada?”.
Para lograr avanzar en este campo son necesarios dos pilares fundamentales: por un lado, el desarrollo de tratamientos más específicos y, por otro, contar con métodos de diagnóstico eficaces que permitan poner nombre y apellidos a cada tipo de tumor para poder tomar mejores decisiones clínicas.
¿Cuáles son los beneficios de la medicina personalizada?
La medicina personalizada aporta numerosos beneficios en el abordaje del cáncer, ya que permite tomar decisiones más informadas en función de las características del tumor y de cada paciente:
- Identifica las alteraciones biológicas y genéticas del tumor para seleccionar el tratamiento más adecuado. Esto es especialmente relevante, ya que dentro de un mismo tipo de cáncer (por ejemplo, pulmón o mama) puede haber respuestas muy diferentes a un mismo tratamiento en función de la persona.
- Aumenta la eficacia de las terapias, al orientar la elección hacia aquellas opciones con mayor probabilidad de respuesta en cada caso.
- Reduce los efectos secundarios, al emplear tratamientos más específicos y ajustados a cada situación.
- Contribuye a reducir el tiempo necesario para encontrar el tratamiento más adecuado, evitando que el paciente tenga que pasar por terapias que no son adecuadas.
Avances destacados en medicina personalizada
La medicina personalizada ha impulsado importantes avances en oncología que están permitiendo mejorar el conocimiento del cáncer y desarrollar nuevas estrategias para su abordaje:
Biomarcadores
Son moléculas, como genes o proteínas, que se intentan medir mediante pruebas sencillas como análisis de sangre o de orina. Los biomarcadores se emplean como indicadores de la presencia de una enfermedad, para predecir su evolución o para evaluar la eficacia de los tratamientos.
En medicina personalizada son especialmente útiles, ya que pueden servir de guía a los médicos en la toma de decisiones clínicas.
Un ejemplo es el trabajo de la investigadora predoctoral Marta Molina, de la Fundación para la investigación Biomédica del Hospital Puerta de Hierro, con apoyo de la Asociación Española Contra el Cáncer, centrado en el estudio de biomarcadores medibles en un análisis de sangre para predecir si la inmunoterapia será efectiva o no en pacientes de cáncer de pulmón.
Su estudio se centró en un biomarcador denominado CXCL13, cuyos niveles en sangre se analizaron antes y después del primer ciclo de inmunoterapia. Los resultados mostraron que los pacientes con valores elevados tras este primer ciclo tenían una mayor probabilidad de no responder al tratamiento y de presentar una evolución menos favorable. Esta información podría ayudar a identificar de forma temprana a los pacientes que necesitan otras alternativas terapéuticas.
Tratamientos dirigidos
Dado que el cáncer se origina debido a alteraciones en los genes y proteínas de las células, el conocimiento de estos cambios permite diseñar tratamientos dirigidos, es decir, fármacos diseñados específicamente para actuar frente a dianas concretas del tumor. De esta forma, se aumenta la eficacia a la vez que se reducen los efectos secundarios que aparecerían si se atacase a células sanas.
Un ejemplo es el trastuzumab, la primera terapia dirigida aprobada para un tipo de tumores de mama y estómago denominados HER2+. Su mecanismo de acción se centra en actuar de forma específica sobre la proteína HER2, presente en este tipo de tumores, bloqueando su actividad.
Este avance supuso un gran paso en el abordaje de estos cánceres, aunque con el tiempo se ha observado que hay pacientes en las que se origina resistencia y recaídas. Esta situación ha impulsado nuevas líneas de investigación, como la del equipo del Dr. Arribas, del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), con apoyo de la Asociación Española Contra el Cáncer, que ha desarrollado un nuevo fármaco para las pacientes a quienes los tratamientos actuales no les son eficaces.
La investigación del equipo del Dr. Arribas se centró en una alteración específica conocida como p95HER2, presente en una parte significativa de los tumores HER2+ y asociada a formas más agresivas y con menor respuesta a los tratamientos habituales. En noviembre de 2024, se dio a conocer el desarrollo de una nueva inmunoterapia CAR-T, desarrollada con el objetivo de mejorar la eficacia de esta clase de terapias en pacientes con cáncer de mama HER2+ con la alteración p95HER2. Actualmente este tratamiento CAR-T se encuentra en un ensayo clínico de fase I.
Otro ejemplo de tratamiento dirigido es el sotorasib, un fármaco aprobado en 2021 para un tipo de cáncer de pulmón causado por alteraciones en el gen KRAS. Este gen está relacionado con numerosos tumores, especialmente de pulmón y páncreas, y su descubrimiento fue clave para poder desarrollar este tipo de terapias.
Organoides
Son modelos tridimensionales creados a partir de células del propio paciente que funcionan como “pequeñas réplicas del tumor” en el laboratorio. Estos modelos permiten reproducir las características del tumor de cada persona y estudiar cómo podría comportarse ante distintos tratamientos. Gracias a ello, es posible probar distintas opciones terapéuticas antes de iniciar el tratamiento, identificando la que tiene mayores probabilidades de ser eficaz.
En este ámbito, La Asociación ha impulsado distintos proyectos en cánceres difíciles de tratar como el de páncreas o el pulmón. Un ejemplo es el trabajo de la Dra. Guasch, del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona, centrado en cáncer de pulmón, y el de la Dra. Earl, del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria, enfocado en cáncer de páncreas.
La investigación de la Dra. Guasch busca desarrollar organoides derivados de pacientes con cáncer de pulmón para estudiar el crecimiento del tumor y su respuesta a los tratamientos. Su objetivo es probar nuevas estrategias terapéuticas personalizadas y analizar por qué algunos pacientes responden mejor que otros.
El trabajo de la Dra. Earl se centra en identificar las combinaciones de fármacos más eficaces para cada paciente. Para llevarlo a cabo utiliza organoides derivados de cada persona para probar distintos tratamientos y ver su respuesta. Además, incorpora los datos moleculares del paciente y su propio tumor con inteligencia artificial para ayudar a predecir qué combinaciones pueden funcionar mejor en cada caso.
La medicina personalizada está cambiando la forma de abordar el cáncer, haciendo posible que los tratamientos se ajusten cada vez más a las necesidades de cada persona. En este camino, La Asociación impulsa y respalda la investigación que permite seguir avanzando hacia una atención más precisa.





