El fenómeno chemobrain o el efecto quimiocerebro se define como los cambios que se producen en la atención, memoria y funciones ejecutivas como la planificación, organización, etc., de una persona que ha pasado por un tratamiento oncológico. 

Este efecto lo refieren alrededor del 40-70% de los pacientes, pero no tiene por qué afectar a todas las personas que pasan por un tratamiento oncológico ni tiene por qué mantenerse. 

¿Cuáles son las señales que me pueden ayudar a identificarlo?

Vamos a comenzar hablando de nuestro sistema nervioso central, ya que es el encargado de poner en funcionamiento nuestro cerebro. 

El cerebro es el órgano encargado de ayudarnos a responder a las acciones de nuestro día a día, desde nuestro movimiento, pensamientos, emociones, hasta la atención, concentración, organización, etc. Todo ello lo hace gracias a la comunicación que las neuronas que lo forman hacen con el resto de nuestro cuerpo.

El efecto chemobrain hace referencia a la afectación de algunos aspectos cognitivos como la atención, la memoria o las funciones ejecutivas de las personas después de un tratamiento oncológico (dificultad para concentrarnos, atender a una conversación, recordar cosas de nuestro día a día o la sensación de tener la palabra en la punta de la lengua cuando queremos decir algo…)

¿Qué puedo hacer? Pautas

  • INTENTA COMPRENDER Y VALIDAR TUS EMOCIONES: hacer frente a estos cambios puede ser complicado, pero si validamos lo que nos está pasando y nuestras emociones, a veces ayuda a comprendernos un poco mejor. 
  • PIDE AYUDA: es probable que en estos momentos necesitemos ayuda de nuestros seres queridos, por lo que decirlo y que puedan facilitarnos ciertos aspectos del día a día puede ser de gran ayuda. 
  • DESCANSA Y PLANIFICA LAS PAUSAS: un buen descanso y una buena planificación puede ayudarnos a mejorar nuestro bienestar en el día a día.  
  • PLANTEA UNA RUTINA: planificar una rutina con la que nos sintamos cómodos puede ayudar a nuestro cerebro a recordar y gestionar las actividades diarias con más facilidad. 
  • UTILIZA RECORDATORIOS, AGENDA, ETC: no es necesario hacer todo al mismo tiempo, por lo que, por ejemplo, el uso de una agenda nos puede permitir ese espacio y apoyo que necesitamos para que nuestro cerebro pueda centrarse en otras cosas.  
  • INTENTA SER PACIENTE: estos cambios llevan tiempo, pero seguramente estás haciendo todo lo que puedes y ese es el primer paso para poder continuar con la mejora de estas dificultades. 

Desde la Asociación Española Contra el Cáncer queremos brindarte nuestro apoyo. Si el malestar emocional y las preocupaciones se mantienen o son muy intensas: no lo dudes. Llámanos. Podemos ayudarte.

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