Durante la enfermedad, la comunicación es un aspecto clave que puede ayudarnos. Sin embargo, la comunicación con menores de edad es compleja porque es necesario adaptar el lenguaje y las circunstancias a las necesidades del niño/a y a la situación particular. Por eso, en este artículo compartimos algunas pautas para saber cómo comunicar un diagnóstico de cáncer a un menor. Descúbrelos y visualiza nuestro videoblog.
¿Para qué comunicar el diagnóstico? ‘’No quiero que sufra’’
Cuando comunicamos un diagnóstico no buscamos que la otra persona no sufra. La comunicación nos ayuda a crear una atmósfera de empatía y comprensión. La aparición de la enfermedad de algún miembro de la familia es imposible de ocultar. Por ello, comunicar a los menores de edad que algo está ocurriendo, darle forma y ponerlo en palabras les ayuda a comprender mejor lo que sucede y poder sentirse más seguros.
Es importante tener en cuenta que un menor no comprenderá el mensaje de la misma manera, en función de su edad, características y situación personal.
Pautas para comunicar un diagnóstico de cáncer a un menor
A continuación, compartimos una serie de pautas generales para la comunicación de un diagnóstico de cáncer a un menor, los cuales también pueden aplicarse durante el proceso de la enfermedad y el tratamiento.
- Encuentra un momento tranquilo y calmado para hacerlo. No hace falta que busques una actividad especial, de hecho, lo más frecuente es hacerlo en situaciones cotidianas a las que el menor esté acostumbrado (en una comida/merienda/cena, en un paseo…).
- Cuando comiences a hablar, empieza por lo conocido y avanza hacia lo desconocido. Desde pequeñas informaciones o pasos de los que el menor ha podido darse cuenta, hasta la información más específica que le queramos transmitir.
- Adapta el lenguaje. La edad es importante, porque en función de ella adaptaremos el mensaje. Siempre que te dirijas a un menor, es importante llamar a las circunstancias por su nombre. Así, eliminaremos posibles confusiones y facilitaremos que pueda hacer las preguntas que necesite.
- Nunca mientas. Aunque en la mayoría de las ocasiones cuando mentimos u ocultamos información lo hacemos con la intención de proteger, la información le permite al menor dar forma y comprender su angustia.
- Fíjate en cómo va reaccionando. Si cuando comienzas a hablar, no hace ninguna pregunta, no muestra reacción alguna y te parece que no ha entendido nada, dale un poco de espacio, es posible que necesite tiempo para sopesar toda la información que le has dado y que las preguntas vengan más adelante.
- Si tiene una reacción emocional muy intensa, permanece a su lado. Si cuando le estás dando la información, ves que comienza a llorar intensamente o reacciona con angustia, de nuevo, dale tiempo, permanece cerca y guarda silencio. Deja que la expresión emocional se produzca y, una vez calmado/a, pregúntale si quiere continuar con la conversación en ese momento o en otro, para que pueda escoger.
- Repite estos encuentros. Es importante poder repetir estos encuentros para resolver y despejar nuevas dudas, miedos o ideas equivocadas que puedan angustiar a lo largo del proceso de la enfermedad, sobre todo, con los más pequeños.
Desde la Asociación Española Contra el Cáncer queremos brindarte nuestro apoyo. Si el malestar emocional y las preocupaciones se mantienen o son muy intensas: no lo dudes, llámanos al 900 100 036: nuestro teléfono de atención gratuita, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Podemos ayudarte.
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