El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en varones y constituye la tercera causa de mortalidad por cáncer en hombres, tan sólo por detrás de los de pulmón y colorrectal. Según datos del Observatorio del Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer, en España en 2023 se diagnosticaron 33.769 nuevos casos de cáncer y 6.011 personas fallecieron por esta causa en ese mismo año en nuestro país.

Los tratamientos pueden ocasionar algunos efectos secundarios en los pacientes de cáncer de próstata, impactando negativamente en su calidad de vida. Por ello, la fisioterapia oncológica en cáncer de próstata puede beneficiar a los pacientes a la hora de tratar las secuelas derivadas tanto del tumor como de sus tratamientos.

Secuelas del cáncer de próstata

Los tratamientos pueden producir efectos secundarios y secuelas, pero hay que tener en cuenta que su aparición depende de diversos factores y no necesariamente tienen por qué suceder. Para evitar la aparición de estos efectos secundarios, así como el reducir su impacto en las personas con cáncer de próstata; la fisioterapia oncológica juega un papel importante y tiene como principal objetivo el de mejorar la calidad de vida del paciente, disminuyendo al máximo posible las consecuencias que la enfermedad tiene.

Una mejora en la calidad de vida de las personas con cáncer que tiene una doble área de acción: antes y después del tratamiento. Por un lado, la fisioterapia oncológica busca prevenir y anticipar las posibles secuelas de los tratamientos que se utilicen frente al cáncer de próstata y, por otro, la rehabilitación de sus efectos secundarios.

Las principales consecuencias derivadas de los diferentes tratamientos para el cáncer de próstata son las siguientes:

  • Prostatectomía radical: entre las secuelas más comunes y habituales se encuentran las disfunciones sexuales, el dolor pélvico o la incontinencia urinaria.
  • Radioterapia: los efectos secundarios tardíos de la radioterapia externa son menos frecuentes gracias a la modernización de las técnicas. Pueden aparecer a nivel urinario, digestivo o sexual.
  • Hormonoterapia: entre las secuelas más importantes destacan la aparición de impotencia (falta de erección), disminución de la libido (deseo sexual), aumento de peso, desarrollo discreto de las mamas, debilidad muscular, anemia, osteoporosis y sofocos.

La fisioterapia en cáncer de próstata

Los tratamientos junto con la propia enfermedad pueden provocar diversas secuelas y efectos secundarios que necesitan ser abordados para poder mejorar la calidad de vida al paciente. “Tristemente se ha pensado que la fisioterapia oncológica para un paciente de cáncer de próstata solo le podría ayudar en el caso de que el tuviera una incontinencia urinaria tras la cirugía, pero la realidad de la fisioterapia oncológica es que puede hacer mucho más”, explica Raquel Pérez, técnica general de Programas y Servicios de la sede de Tenerife de la Asociación Española Contra el Cáncer.

“Una de las cosas que se está viendo con bastante frecuencia es que hay muchos hospitales donde el cáncer de próstata ya no se opera, sino que el paciente se le da radioterapia y se le pone un tratamiento de supresión hormonal, como en el cáncer de mama hormonodependiente”, comenta Raquel Pérez añadiendo que “este tratamiento provoca unas secuelas en el hombre que son iguales a las de la menopausia en la mujer, con el agravante de que el cuerpo masculino no está preparado para ella”. Estas secuelas pueden ocasionar que los pacientes de cáncer de próstata sufran dolor articular, pierdan masa muscular o tiendan a la acumulación de grasa.

¿Cómo beneficia la fisioterapia al paciente de cáncer de próstata?

En primer lugar, el o la fisioterapeuta realizará una valoración exhaustiva del paciente de cáncer de próstata con la finalidad de conocer el diagnóstico y el tratamiento médico que ha recibido, o va a recibir, el paciente. Es importante realizar una valoración integral porque, según narra Raquel Pérez, “el proceso oncológico directamente va a afectar al todo, tú puedes tener un cáncer en la próstata y tener una afectación respiratoria”.

Por ello, “la fisioterapia oncológica lo que tiene que conseguir es dar calidad de vida al paciente por encima de las deficiencias anatómicas y fisiológicas que haya adquirido”. Raquel Pérez también señala que “los objetivos van cambiando según la fase del tratamiento en la que se encuentra el paciente porque si estás en fase final de vida, quizás la disfunción sexual te da igual, pero si estás en una etapa prequirúrgica, no”.

Es necesario tener en cuenta que “muchos pacientes dicen “yo no soy el que era”. Lo que tenemos que conseguir es que el paciente tenga calidad de vida tal y como está en ese momento y que con esa situación pueda hacer lo que quiere hacer”.

Si tú o algún conocido necesita ayuda para afrontar los tratamientos o sus efectos secundarios, desde la Asociación Española Contra el Cáncer ofrecemos servicios profesionales gratuitos, entre los que se encuentran la atención psicológica, social y médico-sanitaria de pacientes, familiares y cuidadores principales. Contáctanos llamando al 900 100 036, nuestro teléfono de atención gratuita, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana.