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La importancia del cáncer de pulmón. Algunas cifras.
Según estimaciones, en el año 2024, la incidencia (número de casos nuevos al año) de cáncer de pulmón fue de 597 casos por cada 100000 habitantes, ocupando la cuarta posición en nuestro país, siendo más habitual en hombres que en mujeres.
Es el primero en mortalidad por cáncer en ambos sexos, con una tasa de 48/100.000 habitantes, según el Observatorio del Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer.
Merece la pena resaltar que la supervivencia a 5 años de los pacientes de cáncer de pulmón no microcítico diagnosticados en estadios iniciales es del 67 %, siendo mucho menor en estadios avanzados. De ahí la importancia de su prevención.
No todos los cánceres son iguales.
Los cánceres de pulmón se pueden clasificar de forma breve en dos grandes grupos: microcíticos o de células pequeñas (del 10 al 15 % de los cánceres de pulmón) y no microcíticos (adenocarcinoma el más frecuente de este grupo). Entre otras cosas, difieren en el pronóstico, siendo más favorables los no microcíticos.
También hay que tener en cuenta otras características: el tamaño, su extensión, grado de diferenciación y ciertas características biomoleculares del tumor, así como la existencia de ciertas alteraciones genéticas y otros cambios, que van a ayudar en la elección de los tratamientos cada vez más personalizados.
El mesotelioma pleural es un cáncer de la pleura (revestimiento del pulmón) que se presenta en un 1/100.000 habitantes en España (datos estimados de 2024 del Observatorio del cáncer).
¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de pulmón?
Un factor de riesgo es aquel que aumenta las posibilidades de padecer una enfermedad respecto a las personas que no tienen dicho factor de riesgo, pero no asegura que se vaya a presentar.
Podemos dividir los factores de riesgo del cáncer de pulmón en modificables (podemos evitar su exposición o al menos intentarlo) y no modificables (no podemos evitarlos).
Modificables:
- Fumar: es el factor de riesgo más importante. Los fumadores tienen un riesgo entre 10 y 20 veces mayor que las que los no fumadores para enfermar de cáncer de pulmón o a morir debido a esta enfermedad. Se estima que el 80 % de las muertes por cáncer de pulmón son atribuibles al tabaquismo.
- Fumadores pasivos: los fumadores pasivos presentan un incremento de un 20 a un 30 % de riesgo de padecer cáncer de pulmón.
- Exposición al gas radón: el radón es un gas radiactivo que se origina naturalmente al descomponerse el uranio en el suelo y las rocas. Hay zonas geográficas con mayor concentración. Suele acumularse espacios interiores, en especial en los sótanos o bajos de esas zonas, sobre todo si están mal ventilados. Se le atribuyen del 3-14 % de los casos de cáncer de pulmón.
- Amianto (asbesto): es un grupo de minerales que se utilizaban para el aislamiento térmico, eléctrico, fabricación de fibrocemento (Uralita), etc. Su exposición incrementa el riesgo de cáncer de pulmón y de un tipo especial de cáncer que se presenta en la pleura: El mesotelioma pleural.
- Otros carcinógenos: gases inhalados con arsénico, berilio, combustión del diésel, etc.
No modificables:
- Contaminación ambiental: no es modificables de forma individual. Parece que tanto ciertas sustancias tóxicas como la presencia de micropartículas, influyen en ciertas mutaciones que pueden aumentar el riesgo de cáncer de pulmón en no fumadores.
- Radioterapia previa pulmonar por otras patologías: pacientes que han recibido radioterapia en el tórax. Sobre todo, se incrementa el riesgo en fumadores.
- Antecedentes personales o familiares de cáncer de pulmón: haber padecido un cáncer de pulmón incrementa el riesgo, así como tener familiares, sobre todo en primer grado de parentesco (padres, hijos, hermanos). Pueden influir factores genéticos y la exposición a los mismos carcinógenos.
¿Por qué hay personas no fumadoras que padecen cáncer de pulmón?
El 25 % de los cánceres de pulmón se presenta en pacientes no fumadores. Probablemente, la exposición al humo del tabaco de segunda mano (fumadores pasivos) y la contaminación atmosférica juegan un papel importante en estos casos.
También pueden deberse a diversas mutaciones genéticas y a causas aún no bien conocidas.
¿Qué podemos hacer para prevenir el cáncer de pulmón?
Evitar los factores de riesgo que son modificables y que hemos descrito anteriormente, es la principal medida para prevenir el cáncer de pulmón, principalmente el consumo de tabaco.
El diagnóstico precoz aún no está bien establecido, habiendo estudios en marcha de cribado en personas de alto riesgo pendiente de evaluar sus resultados.
Siguiendo el Código Europeo Contra el Cáncer, encontramos que 4 de sus 12 apartados hacen referencia a la prevención del cáncer de pulmón. No es casualidad que los dos primeros puntos hagan referencia al consumo del tabaco:
- Punto 1: No fume. No consuma ningún tipo de tabaco.
- Punto 2: Haga de su casa un hogar sin humo. Apoye las políticas antitabaco en su lugar de trabajo.
En el desarrollo del cáncer de pulmón, la exposición a factores de riesgo modificables juega un papel fundamental, por esta razón, es esencial evitar el consumo de tabaco y proteger al entorno de la exposición pasiva al humo de este.





