Los pacientes con cáncer pueden presentar diferentes síntomas a medida que avanza la enfermedad. Para controlarlos es necesario identificar su causa y evaluar las opciones de tratamiento disponibles. El equipo sanitario es el encargado de identificar y recomendar los cuidados generales que necesita un/a paciente con enfermedad oncológica avanzada. Si te interesa conocer cuáles son los cuidados más comunes en estos casos, continúa leyendo.

¿Qué tipos de cuidados sanitarios frente al cáncer existen?

En las fases o estadios avanzados de la enfermedad, es indispensable mantener una comunicación constante con el equipo médico o sanitario ya que, como explicamos antes, los profesionales de la salud son quienes indicarán los cuidados generales de tipo sanitario que necesita la persona con enfermedad oncológica avanzada.

En las situaciones en las que el avance y progresión de la enfermedad es incontrolable y provoca síntomas y molestias, es necesario acudir a los cuidados paliativos.

Estos son los principales cuidados y atención sanitaria para las personas que se encuentran en fase avanzada de su cáncer:

Cuidados generales de la piel y mucosas

Las alteraciones que se producen en la piel pueden provocar desde incomodidad hasta la aparición de problemas como, por ejemplo, heridas, escaras o úlceras. Igualmente, cuando las mucosas se ven afectadas, el paciente puede sufrir dificultad al comer, beber o hablar. Para evitar o minimizar estas situaciones, en nuestra web puedes encontrar todas las recomendaciones, siendo algunas de las principales:

  • Mantener la piel limpia, seca e hidratada. Igualmente, hacerlo con los orificios de la nariz, ojos y boca. En el caso de los labios, deben hidratarse con cremas labiales hidratantes, mientras que los ojos pueden lavarse con gasas mojadas en agua o infusión de manzanilla
  • Cuidar la higiene bucal, cepillando los dientes y lengua después de cada comida. Se recomienda emplear dentífrico y cepillos suaves. Vigilar que aparezca enrojecimiento, irritación o dolor por la inflamación de las mucosas y consultar con el personal sanitario sus cuidados en caso necesario.
  • Extremar los cuidados de higiene e hidratación de la piel, sobre todo para la prevención de alteraciones secundarias a la inmovilidad y encamamiento prolongados. Se recomienda comunicarse con el equipo médico si aparecen escaras (úlceras o heridas en las zonas de apoyo o presión). Ellos realizarán las curas e indicarán los cuidados precisos para minimizar estos problemas.

Cuidados físicos necesarios

Teniendo en cuenta que el avance de la enfermedad conlleva una pérdida progresiva de la capacidad física y la autonomía de cada paciente, el equipo sanitario se encarga de explicar e informar a los cuidadores y allegados de la persona cuáles son los cuidados físicos generales que se deben seguir. En estos casos, las recomendaciones médicas suelen ser:

  • Estimular al paciente para que realice actividades cotidianas por sí solo (como ser el responsable de su higiene personal, comer en la mesa junto a su familia o caminar en casa bajo supervisión).
  • Realizar ejercicio físico suave diariamente (activo o pasivo dependiendo del grado de incapacidad).
  • Ayudar al enfermo con apoyos adecuados que permitan prolongar su autonomía.

Además, es indispensable respetar la dignidad del paciente y favorecer su participación en la toma de decisiones sobre su situación y cuidados.

Cuidados en la alimentación y la hidratación

En lo que respecta a la alimentación, como adelantamos anteriormente, es común que los pacientes con enfermedad avanzada presenten molestias o alteraciones en la boca, además de sensación de angustia y náuseas. En algunos casos también pueden desarrollar anorexia y sufrir disfagia, es decir, dificultad para tragar alimentos.

En esta fase, el apetito puede disminuir y los hábitos alimenticios también pueden sufrir alteraciones, motivo por el que los cuidadores y familiares deben adaptarse a los síntomas, facilitar la alimentación adecuada y seguir las recomendaciones médicas que te compartimos en nuestra web. Algunas de ellas son:

  • Respetar los gustos y preferencias del paciente.
  • Preparar alimentos en función de las posibilidades que tenga el paciente de masticar y tragar.
  • Si es posible, adaptarse al horario del paciente y a los momentos en que presenta ganas de comer (las mañanas suelen ser el momento en el que normalmente hay mayor apetito).
  • Ofrecerle líquidos con frecuencia, no sólo agua, sino leche, zumos, batidos o bebidas refrescantes, si no tiene dificultades para tomar líquidos.

Es importante recordar que a veces las necesidades de nutrición y alimentación disminuyen, y en estas situaciones siempre hay que consultar con el equipo sanitario.

Evacuación y eliminación de desechos

Entre los cuidados generales que necesitan los pacientes con enfermedad oncológica avanzada encontramos los relacionados con la evacuación y eliminación de desechos. En esta etapa de la enfermedad, la persona puede presentar dificultades a la hora de evacuar las heces (estreñimiento) y, aunque sucede raramente, también puede haber problemas derivados del mal control de la eliminación de la orina (como escapes, incontinencia o retención), lo que facilita la aparición de infecciones urinarias.

En estos casos, algunas recomendaciones profesionales suelen ser:

  • Si es posible, favorecer la movilidad del paciente creando y manteniendo horarios regulares para ir al baño.
  • Y si se presenta incontinencia, se recomienda el uso de pañales.
  • Estimular la ingesta recurrente de líquidos para ablandar las heces y facilitar su evacuación, así como también favorecer la formación de orina.
  • Aplicar medidas generales de higiene y protección de la piel a través de su lavado, secado e hidratación, especialmente en las zonas alrededor del ano y la uretra.

Hay que tener en cuenta que estas dificultades son limitaciones para el enfermo y la familia, por lo tanto, siempre que sea posible, es recomendable permitirle cierto grado de intimidad al paciente.

Si te interesa conocer todas las recomendaciones, visita nuestra web.

Cuidados del sueño y descanso

Finalmente, los cuidados del sueño y descanso son una pieza clave, ya que ayudan al paciente a recuperarse del cansancio, decaimiento y falta de energía que aumenta progresivamente en enfermedades oncológicas avanzadas. Aunque no sea posible eliminar estas sensaciones por completo, existen pautas de descanso que recomiendan los profesionales según el caso. Algunas de ellas son:

  • Controlar y minimizar (en la medida de lo posible) todas las causas físicas que puedan afectar el descanso nocturno del paciente como, por ejemplo, el dolor.
  • Mantener una comunicación constante entre el paciente, sus familiares, cuidadores y personal médico para que exprese sus preocupaciones, miedos y temores, con el objetivo de ayudarlo a disminuir su angustia a la hora de descansar. Ayudar al paciente a relajarse con actividades de su agrado (por ejemplo, música, un libro…).
  • Evitar los ruidos, controlar la temperatura y ajustar la iluminación de la habitación para crear un ambiente tranquilo. Igualmente, se recomienda mantener a la persona en una posición cómoda en la cama para favorecer su descanso.

Estos son los cuidados paliativos generales que se recomiendan seguir para intentar mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades oncológicas avanzadas. Sin embargo, es importante recalcar que solo los profesionales de la salud pueden determinar los cuidados específicos que necesita una persona, por eso, la comunicación con el personal sanitario debe ser constante y fluida en todo momento.

Si tú o algún familiar o amigo necesita atención sanitaria, psicológica, apoyo o acompañamiento, en la Asociación Española Contra el Cáncer te ayudamos. Llámanos de forma gratuita al 900 100 036, nuestro servicio de atención telefónica disponible para ti las 24 horas del día, los 7 días de la semana; o vista nuestra web.